SANDVIK COROMANT | El punto ciego de la automatización está en el corte: Las herramientas con sensores permiten observar y controlar el corte de metales

 

 

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La automatización industrial ha avanzado rápidamente gracias a la robótica y los análisis conectados, pero el propio corte se ha mantenido como un punto ciego persistente. Los fabricantes han automatizado la supervisión, han conectado las máquinas e instalado paneles de control, pero el momento exacto en donde el metal se encuentra con la herramienta sigue a menudo basado en la intuición del operario y en la inspección posterior al mecanizado. En este artículo, Leland Bailey, Project Manager del líder global en corte de metales y soluciones de mecanizado, Sandvik Coromant, explica por qué las herramientas con sensores son el paso siguiente de la automatización.

Las expectativas puestas en la fabricación inteligente son altas. Según la encuesta sobre operaciones y fabricación inteligente realizada por Deloitte en 2025 (Smart Manufacturing and Operations Survey), «el 92 % de los fabricantes encuestados afirmaron estar convencidos de que la fabricación inteligente será el principal impulsor de la competitividad durante los próximos tres años», debido a su impacto sobre el rendimiento, la productividad y la capacidad de producción.

No basta con ejecutar programas más rápidos o colocar robots alrededor de la máquina si el propio proceso de mecanizado sigue estando basado en sensaciones o parámetros demasiado conservadores. La verdadera automatización depende de conocer qué sucede en el corte en tiempo real y actuar antes de que aparezcan los defectos y se multiplique el tiempo improductivo.

Llamamos herramientas con sensores a las herramientas de corte, los adaptadores o los portaherramientas que tienen sensores integrados o acoplados que permiten captar señales clave durante el mecanizado. El sistema registra las fuerzas de corte y la vibración, y detecta las sacudidas de la superficie en la punta de la herramienta para enviar la información en tiempo real hacia la interfaz del operador o hacia el control de la máquina para detectar anomalías y adoptar medidas correctivas. Puede ser una breve pausa, un ajuste de parámetros o un cambio de herramienta, pero el objetivo es proporcionar homogeneidad entre los turnos con intervenciones repetibles.

Aumento de la productividad
Las herramientas con sensores permiten aumentar la productividad mediante la estabilización del corte y la reducción de las paradas no planificadas. Cuando un proceso es realmente seguro, los fabricantes pueden ampliar con confianza los periodos sin supervisión. El enfoque se desplaza del personal presente en el taller hacia el tiempo de mecanizado constante.

Otro valor práctico de las herramientas con sensores es la vida útil de la herramienta. En muchos talleres de mecanizado se plantean intervalos de cambio conservadores para evitar fallos imprevistos, con el consiguiente desaprovechamiento de vida útil y aumento de costes. En otros se arriesgan y sufren roturas que tienen un coste mayor en desechos y tiempo de recuperación.

Con señales directas del corte, la decisión puede basarse en datos empíricos. En los talleres de mecanizado se puede proceder a sustituir las plaquitas porque las señales indiquen que están al final de su vida útil, no porque el contador alcance un cierto número o porque lo sugiera una corazonada. Para una flota y un año de producción, esa disciplina se traduce en tiempo de corte más prolongado, menos interrupciones y mayor utilización sin añadir personal.

Eliminar lagunas de conocimiento
La World Manufacturing Foundation informa de que «el 74 % de las empresas realizan esfuerzos por contratar los talentos necesarios. Como la contratación de talentos será cada vez más complicada, las empresas de fabricación deben compensarlo con formación interna para equipar a su personal». Esto plantea a los líderes de fabricación la posibilidad de repetir los errores si no se utilizan los datos como herramienta de aprendizaje.

Con la incorporación de nuevos empleados a la plantilla y la jubilación de los operarios con experiencia, el conocimiento sobre un buen mecanizado puede desaparecer con ellos si no se retiene en sistemas.Las herramientas con sensores ayudan a convertir años de experiencia en datos concretos para formación que resulten fiables para los equipos que trabajan en el taller. Al guardar los registros de señales, los umbrales y los registros de eventos, permiten ofrecer un libro de referencia que guíe la elección de parámetros y facilite la solución de problemas entre los distintos turnos y emplazamientos.

Cuando el conocimiento se deposita en datos y en modelos en lugar de en unas pocas personas, las decisiones se pueden repetir y auditar. Los responsables de fabricación obtienen datos de corte trazables que admiten auditorías y documentación para el cliente, mientras los técnicos consolidan la base para la mejora continua porque el historial del proceso es un conjunto de datos en lugar de una anécdota. Y, lo más importante, los operarios pueden dejar de esperar a que se produzcan sacudidas para mejorar los procesos, algo esencial con la evolución de la plantilla.

Decisiones basadas en la máquina
En muchos talleres de mecanizado se vincula involuntariamente la visualización con la automatización. Un gráfico en una tableta resulta útil y ofrece sin duda un nivel de información sin precedentes, pero sigue requiriendo que una persona localice el problema y elija una respuesta mientras está sometido a presión.

Pero es posible utilizar herramientas con sensores para lograr automatización real, donde el sistema haga cumplir los límites del proceso de forma automática. Si las sacudidas superan una cobertura definida o si las fuerzas de corte se elevan de manera que hacen predecir un fallo inminente, el control debe interrumpir, retraer, modificar el avance o desencadenar un cambio de herramienta sin problemas. La máquina protege la calidad de la pieza, las herramientas y el equipamiento en el momento, no después de que se descubran defectos en el siguiente paso.

El conocimiento activo del corte cierra el bucle y permite realizar con confianza ciclos de manera estable, repetible y sin supervisión. En la práctica, esto permite a los fabricantes planificar de forma fiable la producción desatendida para poder operar sin problemas y de manera ininterrumpida. El control detecta las condiciones que superan los límites y aplica automáticamente las acciones de protección definidas, en lugar de confiar en que alguien advierta una tendencia después de que se produzca el hecho.

Un enfoque práctico
Al anular la separación entre sensores y control, la supervisión se convierte en un comportamiento propio de la máquina que protege el corte de manera homogénea. La solución de herramientas con sensores de Sandvik Coromant, CoroTurn® Plus, está diseñada para ofrecer dos niveles complementarios de capacidad, porque no todos los talleres se encuentran en la misma fase de desarrollo.

Cuando CoroTurn® Plus transmite datos en directo hacia CoroPlus® Viewer en un PC o tableta, los operarios obtienen información pasiva en tiempo real sobre las sacudidas de la superficie y las fuerzas de corte, y pueden recibir alarmas sonoras de superación de límites. Así, pueden observar tendencias respecto a procesos de referencia, recibir alertas de superación de límites, inspeccionar valores, revisar desviaciones y etiquetar eventos para acelerar el análisis de las causas. Con el tiempo, las señales acumuladas revelan cuándo una plaquita se acerca al final de su vida útil, para que los equipos puedan sustituirla en el momento preciso y eviten tanto cambios prematuros como fallos catastróficos.

El segundo nivel es la protección integrada en la máquina que se produce al emparejar CoroTurn® Plus con CoroPlus® Connected. En este modo, las mismas señales se envían al control numérico de la máquina y los usuarios definen los límites de sacudidas, carga y vibración en el software o mediante código de control numérico. Si se produce una situación inesperada, el control inicia automáticamente acciones de protección compatibles con parada después de bloqueo, pausa opcional y configuradores de anulación de velocidad de avance y velocidad de corte, que permiten la toma de decisiones basada en la máquina y ofrecen automatización real.

La fabricación inteligente depende de lo que pasa en la punta de la herramienta. Los vínculos con la nube y los paneles de control mejoran la visibilidad, por ello una herramienta ciega deja el corte como el eslabón más débil. Las herramientas con sensores proporcionan la visibilidad perdida y los medios para actuar en origen, transformando el corte en un proceso controlable y auditable que fundamenta el mecanizado desatendido con resultados predecibles.

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